"Empezó
antes de mi nacimiento, en 1890. Mi padre fue
el arquitecto de la casa y trazó el parque,
grande en esa época. Casa y parque se encuentran
en las barrancas de San Isidro, a la altura de
Punta Chica, a 20 kilómetros de la capital.
Hoy, quedan comprendidos en el Gran Buenos Aires.
La propiedad pertenecía a una de mis tía
abuelas, Francisca Ocampo de Ocampo, y sólo
en verano residía allí la familia.
Esta familia se componía de mis tías
abuelas (con quienes hemos vivido siempre), mis
padres, mis hermanas (cinco) a medida que llegaban
al mundo, y, al principio, mi bisabuelo. Murió
de mucha edad. Yo diría que la historia
de la quinta empieza con él, aunque poco
tiempo pudo disfrutarla. Este bisabuelo era gran
amigo de Sarmiento y administraba sus escasos
bienes. Sarmiento no se ocupaba de ellos, y mi
bisabuelo se obstinaba en enderezar sus finanzas
caseras."
"También hubiese quedado registrada,
en mi cuarto de Villa Ocampo (siempre el mismo)
la lectura del manuscrito de Rosaura
por Ricardo Güiraldes. Los veranos de juventud,
"les courses, les chansons, les baisers,
les bouquets". Las escalas y Chopin,
Wagner y su pasión reducida al piano. Debbusy
y Ravel! "Le vert paradis des amours
enfantines" a las orillas de un río
sin orillas, como nuestra vida. El jardín
bajo la lluvia tocado por manos adolescentes.
La recitación de Perséphone acompañada
por su autor, en el mismo piano que conservó.
Federico (García Lorca) cantando sus canciones
y acompañándose en ese mismo piano."
"Tagore pasó 2 meses como huésped
mío en San Isidro"..."Después
de ocho semanas felices pero agitadas (venía
mucha gente a ver al poeta, y era necesario protegerlo
e impedir que se cansara demasiado) me despedí
de mi huésped que partió en un barco
italiano, y me pareció que había
encontrado una manera de pagarles a los escritores
y artistas las alegrías que les debía.
La casa que dejó Tagore se la ofrecí
a Figari que pasó allí ese verano.
Esto fue un comienzo. Gabriela Mistral fue mi
huésped mimado todo un otoño en
Mar del Plata. En Villa Ocampo vivieron Camus
(durante su estadía en Buenos Aires) y
Graham Greene tres veces. Roger Caillois cuatro
años más o menos, como huésped
de SUR y mío. También a A.W. Lawrence
(hermano del de Arabia) y el Prof. Étiemble
de la Sorbonne. Y Waldo Frank, injustamente olvidado
escritor norteamericano. Y María de Maetzú,
la directora de la Residencia de señoritas
de Madrid. Y Federico de Onís, director
de la sección española de Columbia
University (Nueva York). Y Strawinsky, Alfonso
Reyes, Denis de Rougemont, Supervielle, St. John
Perse (Aléxis Léger), Isherwood.
En cuanto a las personas que vinieron a la casa,
a pasar horas, la lista es larga: Le Corbusier,
Gropius, Ortega y Gasset, St. Exupéry,
Neruda, Drieu la Rochelle (invitado por SUR),
Maritain, Ansermet, Bathori, Malraux e Indira
Gandhi (estos dos durante sus tres días
de B.A. encontraron tiempo para almorzar en Villa
Ocampo)."
"Desde que dispuse de mis quintas, fueron
las de los escritores amigos. Deseo que gracias
a la UNESCO conserven este destino."
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