Villa Ocampo es una imponente mansión construída en 1891, de estilo pintoresquista inglés, con varias influencias, entre ellas del Norte de Francia. Consta de tres plantas de unos 450 m2 cada una, más un sótano y una importante galería de unos 80 m2. La casa está rodeada por un legendario jardín que constaba de unas 10 hectáreas a fines del siglo XIX y hoy tiene unos 10,000 m2.


La casa de Manuel Ocampo: hasta 1940

La casa no sufrió grandes transformaciones edicilias desde su construcción hace mas de un siglo. Sus alrededores, en cambio, están en gran medida cambiados. Algunas fotografías y testimonios de Victoria nos dan una imágen de lo que fue a principios del siglo XX. La casa estaba rodeada por un frondoso jardín y llegaba hasta el Bajo, donde pasaba el tren. Se llegaba en break tirado por caballos o con el tren, hasta la estación del Bajo. Victoria nos cuenta: “había cisnes en un laguito”, y nos habla de un invernadero, que probablemente estaba del lado de la barranca, detrás del cual “un pedazo de jardín nos pertenecía”. Desde la verja sobre El Camino Real volvía a la casa a caballo, sobre un camino de piedra. Victoria describe la “felicidad única” que representaba ir al Bajo, una vez al mes, donde pescaban bagres, y nos cuenta que allí había vacas. Recuerda con nostalgia el sonido del tren del Bajo y “la avenida de los álamos bordeada de zanjas con agua a flor de barro”.

En el jardín, cerca de la fuente, había un gran farol, similar al que se ven el las plazas públicas. Ese farol fue sacado por Victoria a principios de los años 40.

La casa tenía instalación eléctrica desde su construcción, comodidad muy rara en esa época.

Del interior de la casa en esos años sabemos algunas pocas cosas: la ubicación de las habitaciones de Manuel Ocampo, en la planta baja, y de la Morena, en el primer piso; y el sótano, donde “había una cocina inmensa, el comedor de los sirvientes y otro cuarto grande que se llamaba ‘la despensa’ donde se guardaba la fruta, la leche recién ordeñada del Bajo”. Victoria agrega: “mis visitas a la cocina eran asiduas”. Sabemos también que había un piano —anterior al que se conserva hoy, que fue fabricado en 1913— y que ese piano se encontraba en el primer piso (“Subíamos por las escaleras rumbo al piano”).

Por esos años también se construyó una cancha de tenis (“innovación” de su tía Mercedes), que Victoria hizo sacar cuando se mudó allí.


La casa de Victoria: a partir de 1941


Las grandes transformaciones del parque se sucedieron después de la muerte de Manuel Ocampo en 1930, cuando el terreno fue loteado. No sabemos aún la fecha exacta de esas transformaciones, pero hasta 1955 al menos la dirección de la casa era Manuel Obarrio 1799, o sea que se accedía por el portón que hoy se conserva en Avda. del Libertador.

En 1947 la casa sufrió un incendio. Victoria nos dice: “Todos los libros de la biblioteca, abajo, y las sillas y las mesas, etc, han quedado reducidos a ceniza... Todos los libros de mi padre y parte de los míos se han quemado. Mesure, Commerce, la NRF, la Revista de Occidente. Pero son los Jules Verne los que mas lamento y las Enciclopedias”.

La marca más visible de la intervención de Victoria al instalarse en la casa en 1941 está en el interior y en la decoración. Influenciada por el modernismo, Victoria pintó el interior de blanco (era oscuro), y colocó muebles y obras de arte del siglo XX que convivieron con la arquitectura y decoración del XIX. La sala de estar, donde transcurrieron gran parte de los eventos sociales de Villa Ocampo, es un tal vez el mejor ejemplo, donde el mobiliario antiguo y los dibujos de Helleu conviven con las paredes blancas y el tapiz de Léger.

Las intervenciones sobre la pintura de la casa fueron varias y siempre parciales. Posiblemente debido a las plantas trepadoras, esas zonas no fueron pintadas. El color original era ocre rojizo, las pinturas de Victoria fueron cambiando progresivamente el color hacia un tono mas rosa, que luego fue cambiando a su vez por el efecto del tiempo. Desde el principio hubo siempre un contraste fuerte entre el color de las paredes exteriores y el de las molduras, en un tono mas claro.

En 2003 se inició una renovación y restauración del sitio, incluyendo la casa, el jardín y los bienes muebles. Los trabajos, financiados con una contribución del Estado a través de la Secretaría de Obras Públicas de la Nación, permitieron habilitar la casa progresivamente a partir de 2005. Los jardines y las salas históricas de la Planta Baja y del Primer Piso están totalmente restaurados, y se están ejecutando los últimos trabajos de infraestructura y renovación del piso superior, que deberían concluir a principios de 2008.