El patrimonio cultural: entrevista con Nicolás Helft, responsable del plan de recuperación.
“Villa Ocampo es algo más que la casa”

Dentro de 15 días comenzará la mudanza de 14.000 libros y 840 muebles y obras de arte al edificio del Correo Central.

A mediados de este mes comenzará el traslado de los 14.000 libros y 840 muebles, objetos y obras de arte del patrimonio de Villa Ocampo al Palacio del Correo, donde serán depositados con extremas medidas de seguridad mientras se restaura la señorial residencia de San Isidro. Así lo anticipó a LA NACION el director ejecutivo del Proyecto Villa Ocampo, Nicolás Helft, designado por la Unesco con el acuerdo del Consejo de Administración de la residencia, que integran el gobierno argentino, las tres fundaciones representativas del legado de Victoria Ocampo y el citado organismo internacional.

Más que la responsabilidad de poner la casa en condiciones, afectada en los últimos meses por un incendio, un robo y desinteligencias entre las instituciones, Helft asumió el 15 de octubre último la misión de echar a andar el Proyecto Villa Ocampo, cuya ejecución excede los espacios físicos de la residencia.

“Villa Ocampo va más allá de la casa. No se agota en los trabajos de restauración. El desafío es continuar el proyecto intelectual de Victoria Ocampo, reinsertar sus ideas en el debate contemporáneo”, explicó, al adelantar que con ese fin se desarrollarán jornadas culturales, exposiciones y seminarios de reflexión, que no necesariamente se realizarán en la residencia. Su primera y delicada misión, tras los cortocircuitos que trascendieron a la opinión pública, fue acercar posiciones y convencer a todas las entidades de tirar para el mismo lado. “Lo conseguimos. El primer paso está dado. Quedó integrado el nuevo Consejo de Administración y todos comprometieron su apoyo; son conscientes de que la mejor actitud es colaborar y mirar hacia adelante”, dijo Helft, al resumir el espíritu de la reunión del martes último, en la que se aprobó el proyecto.

Así, mientras la Unesco reconoció errores del pasado, la Asociación por Villa Ocampo accedió a colaborar y participar del traslado del patrimonio, incluyendo la cesión del inventario realizado hace dos años, y la Fundación Sur pondrá a disposición del proyecto el archivo que perteneció a Victoria, que comprende documentos, cartas, fotografías y objetos personales en perfecto estado de conservación.

Entre las piezas más importantes del patrimonio de Villa Ocampo se encuentran dos cuadros de Prilidiano Pueyrredón, que retrató a los bisabuelos de Victoria Ocampo, un óleo de Pedro Figari, la alfombra de Picasso convertida en tapiz y el piano de media cola en el que tocó el maestro Stravinsky. Ninguno de ellos fue afectado por el incendio de septiembre último. Pero el robo registrado en octubre –en el que se llevaron 52 piezas – dejó a la casa sin dos retratos de Paul-Cesar Helleu y un tapiz con formas geométricas, realizado sobre la base de un original de Fernand Léger.

La mudanza

El traslado de las piezas al Palacio del Correo, que destinará salas del sexto piso para proteger el patrimonio de la residencia, se completará en diez días y tendrá un costo de 40.000 pesos aproximadamente, solventado por la Unesco y por la compañía de seguros que se hará cargo de los daños del incendio.

“Se harán varios viajes por día”, adelantó Helft, al confiar que la seguridad será brindada por personal especializado de las Naciones Unidas y del propio edificio, que pertenece al Ministerio de Economía. Previamente se hará una limpieza y desinsectación de cada libro, mueble y obra de arte, tarea que cumplirán conservadoras del Museo Nacional de Arte Decorativo. “Cada pieza que salga de Villa Ocampo será fotografiada para tener constancias del lugar en que deberá ser reinstalada cuando concluyan los trabajos”, dijo el director del proyecto.

Los bienes permanecerán en el Correo en un lugar cerrado, bajo llave, con alarma y personal de seguridad.

Se harán, anticipó Helft, revisaciones periódicas y trabajos de conservación y ventilación. “Nuestro objetivo es reabrir la residencia parcialmente a fines de 2004 o principios de 2005, con la puesta en condiciones de la planta baja y sectores del primer piso”, dijo Helft.

La intención es presentar en ese momento una exposición para recordar la figura de Victoria Ocampo y el aporte intelectual de la revista Sur. Se editará, además, un libro de en homenaje a aquellos tiempos célebres del movimiento intelectual argentino. “Victoria pidió en su legado la continuidad de su proyecto intelectual y cultural. La casa estará al servicio de ese proyecto y no al revés”, explicó Helft. Adelantó, así, que se impulsarán actividades culturales fuera de la residencia, en Buenos Aires, en el interior y en el exterior, para reinsertar la producción intelectual de Victoria Ocampo en el mundo contemporáneo.

Lejos de constituirse en un centro cultural localizado en San Isidro, se levantará un foro de proyección internacional, que se integrará a los circuitos culturales más relevantes de la región, explicó el director ejecutivo del proyecto.

“Villa Ocampo tiene que ser un gran centro de producción intelectual.
Convocaremos a grupos de reflexión, que aporten ideas al debate intelectual, pero no vamos a superponernos con otras instituciones. No somos ni una universidad ni ningún organismo del Estado. Mantendremos la independencia y libertad”, dijo, al describir una suerte de declaración de principios.

Nicolás Helft anticipó que la Unesco inscribió ya Villa Ocampo en un proyecto regional del Mercosur destinado a avanzar en el análisis de la diversidad cultural, uno de los debates pendientes en el escenario mundial.
“Se harán debates y publicaciones, y se formarán grupos de trabajo, a fines del año próximo, lo que marca el compromiso de la Unesco con el legado de Victoria Ocampo”, señaló el nuevo director.

Después del traslado


Concluida la mudanza,en diciembre se reanudarán las obras de refacción del exterior de la casa, paralizadas desde el incendio de septiembre último, lo que demandará unos siete meses.

También en diciembre se tendrá definido un proyecto para la restauración del resto de la casa, especialmente el espacio de los techos, la zona más afectada por el incendio.

“Todavía no tenemos el detalle de los destrozos. Pero la única destrucción es la de los techos. El agua de los bomberos no produjo mucho daño: sólo se mojaron 70 libros sobre un total de 14.000”, advirtió Helft. A ello deben sumarse las 52 piezas sustraídas en el robo de octubre.

• Según el funcionario, el proyecto de restauración excede con creces el espacio físico de la mansión.

• Asegura, además, que la reapertura está prevista entre fines de 2004 y principios de 2005.

Por Mariano de Vedia
De la Redacción de LA NACION

Del mundo del chip al legado de Victoria

Cuando se postuló para dirigir el proyecto de restauración de Villa Ocampo, en un concurso internacional que reunió a 84 postulantes, Nicolás Helft no imaginaba que debía hacer frente a los estragos causados por el fuego, el robo y un mar de intrigas que, al parecer, ya comenzaron a quedar atrás. Cuando vio reflejada en los diarios la sucesión de conflictos, no se desanimó y comenzó a pensar que debía ocuparse de problemas no previstos.

“Me impresionó cómo la gente se acercó y se mostró preocupada por Villa Ocampo. El destino de la casa se siguió muy de cerca en el exterior, especialmente en Francia y en EE.UU.”, comentó. Licenciado en Ciencias de la Computación por la UBA y doctor en Informática por la Universidad de Marsella, Helft tiene 44 años y trabajó como investigador en Estados Unidos y en Japón y dirigió el Centro de Documentación Jorge Luis Borges de la Fundación San Telmo.

El martes último expuso su proyecto en la reunión del Consejo de Administración de Villa Ocampo, que quedó integrado por cinco representantes.

Son ellos: la escritora María Esther Vázquez, por la Asociación por Villa Ocampo; el abogado Juan Javier Negri, por la Fundación Sur, el arquitecto Luis Parenti, por la Fundación Victoria Ocampo; la subsecretaria de Cultura de la Nación, Magdalena Faillace, por el gobierno argentino, y Oskar Klingl, asistente ejecutivo del director general adjunto de la Unesco, Marcio Barbosa, en representación del organismo internacional.

Perfil del nuevo director ejecutivo
• “El desafío es continuar el proyecto de Victoria Ocampo”

Nicolás Helft